El pan integral que te hace feliz

  • Tiempo: 2-3 horas.
  • Dificultad: media.
  • Comensales: 12 raciones.

¡Pero bueno! ¡Pero qué cursilada de título! Pero es que lo merece, creedme -o soy yo, que me sentí muy feliz preparándolo y disfruté como la enana que soy-.

El caso es que era la primera vez que hacía pan e inventándome completamente la receta, porque sí, porque soy así, ¡hala, a la aventura! Fijaos que suerte tengo que encima me salió delicioso, así que tomad nota porque vais a querer comerlo a cada momento del día.

¡Manos a la masa!

INGREDIENTES

  • 500 g de harina de trigo integral.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 1 cucharadita de panela.
  • 1 cucharadita de sal marina.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 300 ml de agua.
  • Semillas de sésamo.
  • Semillas de girasol para colocar por encima.

* Además, le añadí lo que me sobró de unas almendras trituradas con las que había hecho una leche vegetal. Unas 30 almendras.

Ingredientes

PREPARACIÓN

  1. Para comenzar, diluiremos la sal en el agua.
  2. En un bol añadimos la harina, la panela, la pulpa de almendra y la levadura, despedazándola. Añadimos ahora el aceite y mezclamos.
  3. A continuación vertemos el agua con la sal disuelta y mezclamos muy bien hasta que quede una pasta.
  4. Con las manos, damos forma redonda (de bollito) a nuestra masa al mismo tiempo que vamos añadiendo las semillas de sésamo.
  5. Colocamos la masa sobre una superficie enharinada y la estiramos con ayuda de un rodillo de amasar. Cuando quede alargada, la doblamos por la mitad a lo largo y repetimos el proceso (amasar y doblar) unas 9 veces.
  6. Doblamos una última vez y lo colocamos en un bol cubierto con papel film y un trapo por encima. Lo dejamos reposar en un lugar donde no entre luz y tenga una temperatura de unos 22º (yo lo guardé en un cajón grande de la cocina). Tenemos que esperar hasta que suba el doble de su tamaño, a mí me tardó aproximadamente 1 hora.
  7. Cuando esté listo, sacamos la masa y la golpeamos y amasamos de nuevo para quitarle el aire.
  8. Ahora podemos darle la forma que más nos guste. Yo hice una barra larga para después dividirla en pequeñas porciones a las que di forma redonda con las manos.
  9. En una bandeja para horno, añadimos un poco de harina para que el pan no se pegue y los colocamos encima. Cubrimos la bandeja con otra bandeja para horno igual, o si no tenemos, con un trapo o cualquier cosa que no deje pasar la luz y esperamos a que dupliquen su tamaño (no tardan mucho).
  10. Con ayuda de un pincelito, “pintamos” nuestros panes con un poco de aceite por encima y espolvoreamos las semillas de girasol y metemos al horno precalentado a 200ºC durante 20 min (dependerá también del tamaño que le hayamos dado a nuestros panes).

Ya veis que realmente es una receta muy personalizable. Podéis añadirle semillas de amapola, pasas, semillas de calabaza, pulpas de frutas, especias… ¡dejad volar vuestra imaginación!

Estos panecillos son ideales para acompañar una comida, preparar un snack, un desayuno, un pequeño bocadillo, y para comer solos.

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