CALCIO

Un error muy común es relacionar el calcio exclusivamente con el consumo de lácteos, cuando realmente existen multitud de fuentes de calcio de origen vegetal que proporcionan, en muchos casos, una mejor asimilación que la animal.

Mantener los huesos sanos y fuertes depende más de prevenir la pérdida de calcio que de aumentar la ingesta. De hecho, países como Estados Unidos, Finlandia o Suecia -tres de los países el mayor consumo de leche per cápita del mundo- son también tres de los países con mayor índice de osteoporosis. Por otro lado, existen algunas culturas que no consumen o consumen pocos productos lácteos e ingieren menos de 500 miligramos de calcio por día. Sin embargo, estas personas por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis.

Aunque sí la mayoría, no todo el calcio que tenemos en el organismo se presenta en los huesos. Una pequeña cantidad se encuentra en la sangre donde se hace cargo de funciones importantes como mantener el ritmo cardíaco, transmitir impulsos nerviosos y contraer los músculos. Casi todo el calcio que tenemos en el organismo se encuentra en los huesos. Existe una pequeña cantidad en el flujo sanguíneo, cuyo propósito es ocuparse de funciones importantes, como la contracción de los músculos, mantener el ritmo cardíaco y transmitir los impulsos nerviosos. Perdemos calcio regularmente a través de la orina, el sudor y las heces. Esta pérdida se renueva extrayendo calcio de los huesos o de la dieta. 

Los huesos están en constante proceso de regeneración. Hasta los 30 años, aproximadamente, generamos más tejido óseo del que perdemos. Una estilo de vida saludable puede ayudar a realentizar este proceso, ya que la rapidez con la que se pierde el calcio depende también del tipo y la cantidad de proteínas que se consumen, de nuestros hábitos de vida y de otras preferencias en la dieta.

factores que influyen en la pérdida de calcio
  • Una dieta hiperproteica puede producir una mayor pérdida de calcio por medio de la orina. Las proteínas de origen vegetal tienen menos probabilidades de producir pérdida de calcio que las animales, esta puede ser una de las razones por las que las personas que siguen una dieta vegetariana tienden a tener menos osteoporosis y huesos más fuertes que los consumidores de carne.
  • Las dietas ricas en sodio aumentan la pérdida de calcio a través de la orina.
  • La cafeína aumenta el índice de pérdida de calcio a través de la orina.
  • El tabaco aumenta la pérdida de calcio del cuerpo.
CÓMO MEJORAR la generación de tejido óseo

Haciendo ejercicio, tomando el sol (para obtener vitamina D, hormona generadora de tejido óseo) y consumiendo vegetales verdes y legumbres, podemos mejorar nuestro estado óseo.

¿Qué alimentos puedes tomar para mejorar tu ingesta de calcio? En la siguiente imagen encontrarás una guía práctica de 8 fuentes vegetales ricas en calcio. Éstas,  y otras muchas, como las hojas verdes, te ayudarán a tener unos huesos fuertes y sanos.

Guía visual de calcio vegetal

 

10 razones POR las que LA LECHE ES MALA PARA NUESTRA SALUD

1. La leche reduce el hierro en los niños pequeños. En 1993, la Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publicó un comunicado oficial en el que expresaba su que ningún niño debería tomar leche animal antes de los 18 meses de edad. De igual manera, contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E.

2. La caseína, una proteína presente en la leche, es utilizada para manufacturar pegamento. Ésta produce la inflamación de los tejidos blancos, sobre todo en niños. Estos tejidos blandos se encuentran comúnmente en la garganta, cavidades nasales y senos paranasales. Cuando estos se encuentran inflamados, se presentan dificultades para respirar.

3. La leche contiene cantidades anormales de antibióticos que los granjeros inyectan a las vacas para que estas no dejen de producir leche por enfermedades en las ubres. Este tipo de enfermedades son comunes en las manadas lecheras. Parte de esos antibióticos van a parar a la leche comercial que nosotros consumimos.

4. Al igual que pasa con los antibióticos, la leche también contiene gran cantidad de hormonas. El 80% de las vacas se encuentran embarazadas mientras se las utiliza para producir leche, lo cual eleva en gran medida la concentración de hormonas. Además, los granjeros inyectan hormonas sintéticas en las vacas para aumentar la producción de leche. Esta elevada concentración hormonal presente en la leche está asociada con problemas de salud en el mundo entero y también con una pubertad precoz.

5. El azúcar en la leche (lactosa) es muy difícil de digerir ya que cuando una persona llega a la edad de dos años, los intestinos elaboran menos lactasa, una enzima necesaria para absorber y digerir la lactosa. Esta disminución en la producción de lactasa en los humanos sucede cuando ya no es necesaria la ingestión de leche materna para el crecimiento. Cuando consumimos leche o productos lácteos animales, es muy probable que la lactosa se fermente en los intestinos causando problemas digestivos como hinchazón, gases y otras dificultades serias.

6. Contiene muchas dioxinas, compuestos químicos que pueden provocar problemas de reproducción y desarrollo, afectar el sistema inmunitario, interferir con hormonas y, de ese modo, causar cáncer. Según la OMS las dioxinas en los productos lácteos son diez veces más propensas a producir cáncer.

7. La leche contiene sangre animal y pus. Las reglas del departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estipulan que la leche es anormal y no se debe de ingerir si contiene más de 200,000 células blancas muertas (pus) por mililitro. En el 2001, se examinó la leche producida en 48 estados para determinar si cumplían con las normas de la FDA. Cada estado sobrepasó los límites permitidos.

8. La leche es asociada con el cáncer de próstata en los hombres. Los riesgos aumentan un 30% si se consumen de dos a tres porciones al día. Las mujeres que toman productos lácteos aumentan sus riesgos de contraer cáncer de ovario hasta en un 66%.

9. El consumo de leche y los quesos se asocia con el asma. Cuando los humanos consumen la caseína (proteína utilizada para crear el pegamento que adhiere las etiquetas en las botellas de vidrio) producen histamina y después, mucosas. Cuando los bronquios se llenan de esta sustancia se producen dificultades al respirar.

10. La leche es alta en colesterol y grasas que tapan las arterias, lo cual produce enfermedades del corazón.

Las historias que asocian el consumo de leche con el calcio son, en su mayoría, mitos creados por las industrias lecheras. El calcio en la leche se combina con otros minerales que se encuentran en cantidades excesivas en la leche animal, formando una molécula la mayoría de las veces demasiado  grande como para ser absorbida por el intestino humano. En áreas del mundo donde no se consume leche, las enfermedades asociadas con la falta de calcio son casi inexistentes. De hecho, estudios recientes sugieren que la leche y el queso en realidad puedan ser los causantes de la osteoporosis ya que las altas cantidades de proteínas en los lácteos provocan la separación del calcio de los huesos.


Fuentes: OMS, FAO, Vegaffinity.

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